sábado, 29 de enero de 2011

Pirámide del sistema capitalista

Orden-Opio-Represión-Primeros explotadores-La sangre que todo lo sustenta.


“Es la voluntad de dios” –dice la Iglesia
“la gente es mala” –dice el legislador
“Así debe ser” –repite el imbécil.

 La gigantesca maquinaria de la ley, el orden, el capitalismo y el gobierno están edificados sobre una colosal mentira… “las sagradas instituciones” tienen el único propósito  de sostener y mantener la esclavitud asalariada y conseguir de uno la obediencia a la autoridad y a la ley.
La iglesia y la escuela siguen alienándose (lo hará siempre, no hay ni hubo jamás otra intención, salvo por algunas “ovejas negras”) con el rico contra el pobre, con el poderoso contra sus víctimas, con la “ley y el orden” contra la libertad y la justicia.
La guerra para terminar con la guerra, nos comemos al caníbal, la guerra para la democracia. Abandona a tu compañera, a tus viejos, a tus niños para buscar a tu semejante y destrozarlo. Juego cruel de los  esclavos más fieles. Esclavos (policías, ejército y cualquier otro aparato represivo)  que protegen a los amos que generan y los mantienen en sus propias pobreza.
¿Justicia? No puede haber justicia mientras un hombre sea gobernado por otro. No puede haber justicia entre amo y criado, o para ser más contemporáneo entre “jefes y empleados”. El empleado: moderno esclavo de un mal salario. Justicia significa que cada uno recibe lo que se le debe.  Si así fuera, el capitalismo no podría existir, porque entonces, tu patrón no podría obtener beneficios de tu esfuerzo. ¿Qué son los tribunales? ¿A qué fin sirven? Existen para confirmar la ley. El juez en su supremacía velará por los intereses  de su clase, la misma clase que oprime con leyes, educación y gobierno.
La gigantesca maquinaria de la ley, el orden, el capitalismo y el gobierno están edificados sobre una colosal mentira… “las sagradas instituciones” tienen el único propósito  de sostener y mantener la esclavitud asalariada y conseguir de uno la obediencia a la autoridad y a la ley.
Y ahí abajo estamos la mayoría, los que mantenemos todo el placer de una minoría privilegiada. Privilegios montados en la mentira, el robo, la esclavitud, muerte y todo lo negativo y bajo que se te acurra. Mientras otras concepciones no sean comprendidas y aceptadas  (Concepción libertaria, no hay mas anhelo) el desarrollo humano sigue su curso de cuello de botella. Adjunto un grafico de Industrial Workers  of the World.



Apuntes de Alexander Berkman.

miércoles, 26 de enero de 2011

Pocas notas sobre el Noroeste




Mirada rápida de esos días. Hay cosas que deben quedar sólo como recuerdos. Sólo para uno, porque jodemos y banalizamos algunas sensaciones si las pretendemos describir.

El martes 11 salimos para Tucumán. Buena parte del viaje fue con los ojos cerrados, me había dado cuenta que “Memorias del subsuelo” no era lo más indicado para leer en esa forma de viajar. Durante la noche recurrí a ese excelente disco que me acompaña cada vez que retomo una ruta:  Vespertine, de Bjork. Vaya sonidos y vaya sueño…
En Termas de Río Hondo, Santiago, paramos para comer. Buena y opípara albóndiga con salsa roja y puré. Una gaseosa, flan y un pucho para terminar. Estamos a dos horas de la Terminal. El micro para Amaicha salía cuatro horas más tarde, así que para la casita de Tucumán nos fuimos.
Vistas más, tiempos menos, estábamos recorriendo el camino sinuoso y selvático de los Valles Calchaquíes. Tafí, mejor ni mencionarlo, ni siquiera entre paréntesis. Seguimos el camino, camino de zorros y liebres hasta Amaicha.
A las 22:30 la carpa estaba armada en Los Algarrobos. En el mismo camping nos vendieron unas empanadas con rodajas de limón para saborizar y una humita.
Comentario poco favorable merecería el museo privado “Pachamama”. El mismo dueño del museo tuvo en sus privadas manos el poder de privar a unos cuantos de las ruinas. Ahora, Las ruinas de Quilmes y Amaicha son controlados por un cacique abogado. No queda muy claro por ahí de qué lado se ejerce esa abogacía… El museo en honor a la cultura ególatra es la idea suprema, acá me quedo.
En la plaza de Amaicha veo a Martín, conocido de Buenos Aires. Vendía remeras latinoamericanistas. Cruzamos un abrazo, palabras y una promesa de juntarnos a comer un asado en el hostal “El Arca”. A la tarde noche compré unos vinos, calientes como nunca. Camino a la plaza fuimos al encuentro para compartir ese asado.
Su novia,  Silvana (psicóloga), una pareja (él, percusionista, y ella, docente de música) y su hija Gala (medio difícil distanciarla de Dalí), el dueño del hostal y otra docente de física nos acompañaron en la tertulia. Cervezas, vinos, música, política, literatura, Amaicha, educación liberadora y no tanto, ensaladas y pan a la parrilla, etc.
Al rato (4 de la mañana), ya en el camping unos tucumanos me ofrecieron Fernet y mascar coca. Ahí me quedé. Todo un rato hablando de los cigarrillos. Aburrido, me fui.
Al otro día, por la noche, compartimos unas cervezas con Martín y Silvana. Quedamos en despedirnos a la mañana siguiente cebándonos unos mates, y así fue.
Tafí del Valle es como una Santa Teresita de esos puntos cardinales. Realmente ahí perdí dos días. Puedo decirlo ahora que sé cómo se camina por ahí.
 Saltamos a Humahuaca. Bendita, por fin llegamos a ella. Muy cansado. El camping no garpaba. Barato seguro. A pocos metros del camping, en la puerta de una casa de familia había pegado un papel escrito con lapicera “se ofrece alojamiento”.
Nos atendió Margarita. La habitación 40 pesos por persona. La negociamos a 35. Baño compartido. Juntamos los colchones. Buenos baños de agua caliente, mate y a dormir un rato para recorrer a la noche. Empanadas y cervezas.  Charla con Cuevas, viejo borracho, minero expulsado de sus pagos para terminar en Humahuaca, se fue con algunos cigarrillos míos. Ya lo volvería a encontrar y me diría “andan todos apurados” y, por supuesto, tenía razón.
Anduvimos viajando por Purmamarca, hicimos el camino de los colorados, subimos por la Cuesta del Lipán (4170 metros al nivel del mar) para ir a las Salinas Grandes. Anduve con dolor de oído durante varias horas. También ahí probé empanadas de papas y arvejas.
A la vuelta, tomando mate en la plaza me encontré con Viaje a Ixtlan, de nadie era y fue mío al final. Veremos si retorna al dueño/a.
Otro día pasó y a  “Tilcareta” fuimos. Caminos hacia el Pukará. Comimos tortillas asadas rellenas con jamón y queso, tomamos agua y partimos al museo. De acuerdo en no exhibir las momias. A la profanación de tumbas algunos la llaman investigación.
Vimos un film sobre los Chané, sus rituales y artesanías que se basaban en las mascaras.  Recorrimos algo más, tomamos unos mates, ojeamos un camping, cosas más, cosas menos  y piramos.
En Humahuaca, a un extremo del puente que cruza el Río Grande, donde hay una feria pipona, comimos empanadas a un peso (las más ricas que encontramos, además) conos de papas fritas a dos mangos. Había que hacer tiempo. En busca de las mochilas que dejamos en lo de Margarita nos encontramos con una pareja de alemanes. Preguntas y más preguntas. Bueno, vayamos a tomar unas cervezas. Charla y brindis agradables, prometieron venir a Buenos Aires en los próximos días. Después de un par de horas nos despedimos. Tenía encima buena cantidad de cerveza como para dormir ni bien toqué los asientos del micro.
Temprano llegamos a Salta. Mates y facturas en la terminal. Dura y buena cortina de agua caía sobre la capital salteña. Aguardamos que se detenga y fuimos a recorrer. El patio de la empanda, donde siempre comí, en el mismo puesto. Helado para terminar: chocolate con cerezas y almendras con dulce de leche granizado. Unas vueltas más y pegamos la vuelta.





Tema aparte merece el perro Santillán y Juárez. El complejo que parece estar explotado para beneficio de sus bolsillos, cuando la realidad dice que era destinado y creado en su origen para dar cobijo a personas sin recursos de los alrededores para que puedan estudiar en Humahuaca. Nos han  señalado tales hechos algunos habitantes del pueblo, que nada tiene que ver con sindicalistas empeñados en difamar o crear disturbios como señalan y argumentan el perro y demás. ¡Voz y justicia para los humahuaqueños!

miércoles, 5 de enero de 2011

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.


Haciendo honores a mi marge que me sacó la foto


Laguna de Chascomus, camping del Sol. Sol que se nos iba...

¡Cerdo, como como cerdo!


De camping para pasar el 31.  Entrada carré de cerdo al sarten. Salteado con un poco de aceite de oliva, cebolla y panceta. Luego se le agregó miel y cerveza negra, Pimienta y sal ¿que sale de eso? ¡una delicia!



Ahora este fue el plato principal. Por supuesto, mas cerdo. Matambre de cerdo adobado 24 horas (Adobo: Aceite de oliva, vinagre, ajo, perejil, romero, ají molido, pimienta, sal, y algún que otro yuyo) A la parrilla, acompañado con papas noisette y rodajas de ananá con fetas de jamón, todo a las brasas candentes que bien relucen en la noche. 


viernes, 17 de diciembre de 2010

Cursilería de viajante

Pensando en agarrar la mochila, cargarla con unas pilchas, bolsa de dormir y un calentador para cebar unos mates más ricos en ese ahí aleatorio, porque por ahí todo es más limpio, pensando en rumbear sobre este verano que no es otra cosa que experimentar la catábasis obligatoria, necesaria para tener más claro el camino y desahogar los pulmones, oxigenar la sangre turbia, para sacar del baúl la añoranza de los paisajes y su gente. Brisas que solo por otros pagos están aquellas que refrescan el rostro cansado.  Justo esa vision, de estar mirando el horizonte me hacen pensar en estas líneas del Facundo. Facundo es la gran obra argentina se dice. Sé quien era Sarmiento por lo menos, tiene tanto de grande como de misarable.

“De aquí resulta que el pueblo argentino es poeta por carácter, por naturaleza. ¿Ni cómo ha de dejar de serlo, cuando en medio de una tarde serena y apacible, una nube torva y negra se levanta sin saber de dónde, se extiende sobre el cielo, mientras se cruzan dos palabras, y de repente, el estampido del trueno anuncia la tormenta que deja frío al viajero y reteniendo el aliento, por temor de atraerse un rayo de dos mil que caen en torno suyo? La oscuridad se sucede después a la luz: la muerte está por todas partes; un poder terrible, incontrastable, le ha hecho, en un momento, reencontrarse en sí mismo, y sentir su nada en medio de aquella naturaleza irritada.”

Ahí, justo ahí no se me presenta ningún Dios. Cortázar diría “todos mis dioses están en la tierra”. Espero una vez más, en el lugar que lo depare, reencontrar mi nada.