José Carlos Mariátegui
Una lengua, una historia, una casta bravía concibieron los siglos en un sueño ancestral y la raza española fue como una ironía de los siglos obsesos por un raro ideal. Gesta de aventureros, hijodalga porfía por alguna quimera, cruzada medioeval y más tarde los libros de Caballería forjando la locura del hidalgo inmortal. Cervantes tuvo para su tristeza imprecisa el antifaz de seda de una amarga sonrisa y la heroica epopeya de La Mancha escribió, pues fue porque este símbolo magnífico existiera y un libro de Cervantes al mundo le dijera que el sueño de los siglos una raza creó. |