sábado, 19 de febrero de 2011

Por los pagos de la Patagonia.

El asunto arrancó con una moneda de un peso. Había salido  de comprar de una panadería. Miro el vuelto y había una moneda de un peso con la imagen del Glaciar Perito Moreno. Es una de esas monedas del bicentenario. Decidí guardarla. 3 horas más tarde me llaman por teléfono y me dicen “preparate que nos vamos para Calafate”. Ahí nomás puse la moneda en mi documento, ésta tiene que ir y venir conmigo todo el viaje. Preparé la mochila y a la madrugada me fui.
A grandes rasgos, las estepas extensas, animales que huelen a desierto y muchos solo huelen a muerte, el tiempo de la impunidad que da la soledad, soledad como vacio de ecos, de voces, el monumento a Facón Grande, Rio Gallegos y el gallego Soto, el paisanaje y la estancia tumba “la anita”, tumbas qua aún siguen encontrándose en esas estancias de propietarios explotadores, haciendo patria económica, la única que conocen.
Por ahí vi a León Gieco, su voz y sus imágenes de lucha setentistas. Gauchos y cantores de protestas. Pero todo me llevaba a aquellos años de la década del 30.  Hice preguntas y encontré respuestas, lindo saber, lindo escuchar voces y sentir locales. Que no hay olvido, que esos estancieros son mirados de reojo, con rechazos.


Imágenes de muchos, de mucho (mucha nada también) me las traje como recuerdo. Pintoresco el Glaciar por supuesto.